González Fine Art González Fine Art

”Bodegón de las Rosas a Ojos del Buen Cubero”, Juan Gallego Pinazo (ca.1920), 1984

+ More details

  • 1.250,00 €

Opciones de entrega disponibles

  • Envío : Gratis, certificado y asegurado.

Vendedor profesional

  • Si compras como consumidor, esta compraventa está sujeta a la normativa de protección de consumidores y usuarios. Más información: Condiciones del Servicio

Description

Óleo sobre panel de 1984, Juan Gallego Pinazo (ca. 1920), de dimensiones 50 x 43 cm (marco).

En esta obra podemos observar una naturaleza muerta profundamente reinterpretada, en la que un recipiente oscuro sostiene un conjunto de rosas transformadas mediante una construcción geométrica y fragmentada. Las flores han perdido prácticamente su apariencia natural para convertirse en pequeñas estructuras facetadas, articuladas mediante planos triangulares, curvos y angulares. En el interior de varias de ellas aparecen ojos que parecen observar al espectador desde distintos puntos de la composición, motivo que vuelve a repetirse en el gran volumen central. Esta reiteración de la mirada altera por completo la naturaleza tradicional del bodegón: los objetos dejan de ser elementos pasivos para adquirir una inquietante presencia propia, introduciendo una dimensión psicológica y simbólica que oscila entre la observación, la conciencia y el misterio.

La obra se sitúa dentro de una figuración postcubista de carácter simbolista, con elementos surrealizantes. La influencia cubista resulta especialmente evidente en la fragmentación de las rosas y en la construcción espacial del fondo, organizado mediante planos rectangulares, diagonales y volúmenes simplificados. Sin embargo, Gallego Pinazo utiliza estos recursos con absoluta libertad, alejándose del cubismo histórico para desarrollar un lenguaje tardomoderno profundamente personal. La incorporación de ojos dentro de flores y objetos introduce, a su vez, una asociación imposible propia del imaginario surrealizante, aunque utilizada aquí con una intención más poética y simbólica que estrictamente surrealista. El resultado establece un sugestivo diálogo entre geometría y fantasía, orden constructivo e imaginación.

La técnica presenta un óleo trabajado mediante superficies de color cuidadosamente delimitadas, alternando zonas relativamente planas con otras en las que permanece claramente visible la huella del pincel. Los primeros planos concentran una ejecución más intensa y matéricamente rica, especialmente en las flores y los ojos, mientras el fondo adopta un tratamiento más contenido y atmosférico. Esta diferenciación técnica contribuye a separar visualmente ambos espacios: la estructura arquitectónica del fondo funciona como escenario silencioso, mientras las formas centrales adquieren una presencia mucho más contundente. El soporte rígido del panel favorece asimismo la precisión de los contornos y la organización geométrica de la composición.

El cromatismo combina una extensa gama de ocres, tierras, verdes oliva, marrones y cremas con acentos más intensos de rojo, rosa, amarillo, turquesa y negro. El fondo se mantiene deliberadamente contenido y apagado, construido mediante superficies de color de tonalidades próximas, mientras el conjunto central concentra los contrastes cromáticos más intensos. Los negros profundos que rodean algunos de los ojos funcionan como auténticos núcleos visuales, reforzados mediante pequeños reflejos claros que producen una sorprendente sensación de mirada. Esta concentración cromática y simbólica conduce inevitablemente la atención hacia el centro de la obra.

Juan Gallego Pinazo fue un artista vinculado tanto a la pintura como al dibujo y a diversas inquietudes intelectuales y humanísticas. Además de realizar retratos y trabajos comisionados, especialmente durante su etapa ligada a la Escuela Militar de Montaña de Jaca, cultivó también la poesía y la música, facetas que ayudan a comprender el componente lírico y conceptual presente en muchas de sus composiciones más personales. Su trayectoria muestra una notable capacidad de transformación: partiendo de planteamientos figurativos, exploró progresivamente una mayor libertad gestual y matérica y llegó a desarrollar lenguajes próximos a la abstracción. En etapas posteriores, sin embargo, recuperó elementos reconocibles desde una perspectiva completamente renovada, sometiéndolos a procesos de geometrización, síntesis y transformación simbólica. Esta obra fechada en 1984 constituye un ejemplo especialmente significativo de esa madurez experimental, en la que figuración, construcción geométrica e imaginación simbólica convergen dentro de un lenguaje profundamente personal.

Enmarcada

Yes

Material arte

  • Madera

Género artístico

  • Bodegón

País de origen

  • España

Época

  • Finales del siglo XX

Dimensiones

50 x 43 cm

Cantidad de piezas

  • 1

Conservación y restauración

En buen estado

Estado

  • Bueno

Estilo artístico

  • Cubismo

Firmado

Yes

Tipo de atribución

  • Autor identificado

Documentación asociada a la obra

  • Sin documentación

Técnica pintura

  • Óleo