Los relojes de pie se caracterizan por su caja vertical y por integrar el mecanismo, la esfera y, habitualmente, el péndulo en una estructura de grandes dimensiones. Existen modelos de distintas épocas y estilos, realizados en diferentes materiales y con acabados muy diversos.
Mecanismo, sonería, esfera, numeración, caja, dimensiones y estado de conservación son algunos de los aspectos que permiten diferenciar unos relojes de otros. Por su tamaño, suelen ocupar un lugar propio en salones, recibidores, despachos y otras estancias amplias.