Description
Pintura de formato oval que representa a Santa Cecilia, patrona de la música, en una composición de medio cuerpo. La santa aparece sosteniendo en una mano un rollo de papel —posible alusión a una partitura o al canto— mientras apoya la otra con delicadeza sobre un instrumento de cuerda. La serenidad de su gesto y la atmósfera recogida de la escena evocan una música interiorizada, más contemplativa que narrativa.
La obra está realizada al óleo sobre lienzo y ha sido reentelada sobre un soporte rectangular. Se presenta en un marco de estilo inglés del siglo XX, que precisa restauración en una de sus esquinas.
La composición se inspira en la célebre Santa Cecilia de Giovanni Francesco Romanelli (Viterbo, 1610–1662), realizada hacia 1640 y conservada en los Museos Capitolinos de Roma, donde se expone en la Sala IV, dedicada a las corrientes artísticas de la Roma del Seicento.
Enmarcada
YesMaterial arte
- Lienzo
Género artístico
- Religioso
País de origen
- Italia
Época
- Siglo XVIII
Dimensiones
87,5 x 64 cm óleo, 107 x 84 cm con marcoCantidad de piezas
- 1
Conservación y restauración
Buen estado de conservación,. Óleo reentelado. Esquina marco precisa restauración.Estado
- Muy bueno
Nota interna vendedor.
Peso del paquete: 20 kilos.Medidas del paquete: 130 x 120 x 25 cm
Estilo artístico
- Barroco
Firmado
NoTipo de atribución
- Anónimo
Documentación asociada a la obra
- Sin documentación
Técnica pintura
- Óleo
Enlaces de interés
https://www.museicapitolini.org/es/opera/santa-cecilia¿Qué hace especial esta pieza?
Lo que hace especial a esta pieza no es únicamente la representación de Santa Cecilia, sino la armoniosa combinación de devoción, música y elegancia decorativa. Su formato oval realza la suavidad de la composición y concentra la atención en la figura, el instrumento y el gesto sereno de la santa.Lejos de presentar una imagen religiosa solemne o narrativa, la obra transmite una atmósfera íntima y refinada, próxima al retrato idealizado y a la alegoría de la música. Esta cualidad permite integrarla con naturalidad en ambientes muy diversos: desde interiores clásicos y tradicionales hasta espacios contemporáneos o eclécticos.
La pintura conserva el atractivo propio de una obra barroca: equilibrio compositivo, delicadeza en la expresión y una presencia decorativa que trasciende su tema devocional. Poseer una pintura de esta época, en buen estado de conservación y con una iconografía tan sugerente, constituye una oportunidad para incorporar a una colección o a un interior una pieza con carácter, historia y gran capacidad ornamental.