González Fine Art González Fine Art

'I Frutti della Liguria', Luigi Bassano, años 50-60 del siglo XX

+ More details

  • 425,00 €

Opciones de entrega disponibles

  • Envío : Gratis, certificado y asegurado.

Vendedor profesional

  • Si compras como consumidor, esta compraventa está sujeta a la normativa de protección de consumidores y usuarios. Más información: Condiciones del Servicio

Description

Óleo sobre lienzo de los años 50-60 del siglo XX aprox, obra de Luigi Bassano (Savona, 1900 – Génova, 1989), de dimensiones 40 x 31 cm, 49 x 38 cm (marco).

La composición se articula en torno a un sencillo conjunto de frutas dispuesto sobre una mesa de madera, configurando una naturaleza muerta de gran equilibrio visual. Dos manzanas, una naranja y un pequeño grupo de uvas claras ocupan el centro de la escena, acompañadas por un paño oscuro que actúa como fondo y contrapunto cromático. La disposición de los elementos responde a una organización serena y cuidadosamente estudiada, donde cada objeto encuentra su lugar dentro de una estructura estable que transmite armonía y naturalidad. Lejos de cualquier artificio narrativo, el artista centra la atención en la belleza silenciosa de los objetos cotidianos, elevando un motivo humilde a una imagen de notable sensibilidad pictórica.

La obra se inscribe dentro de la tradición figurativa italiana del Novecento, corriente que buscó recuperar la solidez formal de la pintura clásica adaptándola a una sensibilidad moderna. En la producción de Bassano se perciben además influencias del postimpresionismo y de un expresionismo moderado, especialmente visibles en la interpretación libre de las formas y en la importancia concedida al color como elemento constructivo.

El estilo se caracteriza por una síntesis formal elegante y una interpretación directa de la realidad. Las frutas aparecen construidas mediante volúmenes sólidos y simplificados, evitando el detallismo excesivo para concentrarse en la relación entre luz, color y materia. La escena transmite una sensación de intimidad y recogimiento, cualidades especialmente apreciadas dentro de la tradición italiana de la naturaleza muerta durante el siglo XX.

La técnica evidencia una pincelada espontánea y segura, aplicada con frescura y sin rigidez académica. Los contornos se encuentran suavemente integrados en la atmósfera general de la composición, mientras que las superficies pictóricas presentan una materia rica y vibrante. Las frutas están modeladas mediante pequeñas variaciones tonales que aportan volumen y profundidad, conservando al mismo tiempo una notable espontaneidad de ejecución.

El cromatismo se construye a partir de una cálida armonía de ocres, tierras, rojizos y anaranjados, complementados por los tonos verdosos y dorados de las uvas. El fondo oscuro intensifica la luminosidad de los frutos y favorece la lectura de los volúmenes. Los reflejos claros aplicados sobre las manzanas y la naranja aportan frescura y vitalidad a la escena, mientras la paleta general transmite una sensación de calidez mediterránea y equilibrio visual.

Luigi Bassano (Savona, 1905 – Génova, 1989) cursó estudios en la Academia Ligur de Bellas Artes de Génova a partir de 1918. Vinculado desde muy temprano a la escena artística de Liguria, formó parte del prestigioso Gruppo 900 Ligure, integrado por algunos de los artistas más destacados de la región durante la primera mitad del siglo XX. Desde la década de 1920 participó en numerosas exposiciones nacionales e internacionales, incluyendo la Cuadrienal de Roma, así como muestras celebradas en Milán, Turín, Nápoles y Florencia. Desarrolló además una intensa actividad expositiva tanto en Italia como en el extranjero, presentando sus obras en ciudades como Nueva York, Washington y diversas capitales sudamericanas. Tras la Segunda Guerra Mundial retomó la enseñanza y continuó desarrollando una producción artística caracterizada por una figuración de sensibilidad expresionista, influenciada por la pintura francesa y distinguida por la luminosidad, la riqueza cromática y una interpretación profundamente personal de la realidad. Sus obras forman parte de importantes colecciones públicas italianas, entre ellas la Galleria d'Arte Moderna de Génova-Nervi. En esta naturaleza muerta, Bassano demuestra su capacidad para transformar un motivo cotidiano en una composición de gran equilibrio, sensibilidad cromática y refinamiento pictórico

Enmarcada

Yes

Material arte

  • Lienzo

Género artístico

  • Bodegón

País de origen

  • Italia

Época

  • Mediados del siglo XX

Dimensiones

49 x 38 cm

Cantidad de piezas

  • 1

Conservación y restauración

En buen estado

Estado

  • Bueno

Estilo artístico

  • Expresionismo

Firmado

Yes

Tipo de atribución

  • Autor identificado

Documentación asociada a la obra

  • Sin documentación

Técnica pintura

  • Óleo

¿Qué hace especial esta pieza?

Esta naturaleza muerta destaca tanto por su calidad pictórica como por la trayectoria de su autor, Luigi Bassano (1900-1989), pintor italiano vinculado al Gruppo 900 Ligure y a la renovación de la pintura figurativa italiana del siglo XX. Formado en el ambiente artístico genovés, desarrolló una extensa carrera expositiva, con presencia en importantes certámenes nacionales, entre ellos la Cuadrienal de Roma, y muestras celebradas tanto en Italia como en el extranjero.

Especialmente notable resulta la minuciosidad de su pincelada, visible en el cuidadoso modelado de las frutas mediante pequeñas aplicaciones de pigmento, sutiles variaciones cromáticas y delicados reflejos luminosos. Bassano combina una ejecución expresiva y aparentemente espontánea con un preciso dominio de la materia pictórica, logrando transmitir volumen, textura y profundidad sin recurrir al detallismo académico.

Los cálidos rojos, ocres y anaranjados de las manzanas contrastan armoniosamente con los verdes grisáceos de las aceitunas y la sobriedad del fondo, creando una composición íntima y equilibrada, de marcada sensibilidad mediterránea.

Realizada durante su madurez artística, aproximadamente entre las décadas de 1950 y 1960, la obra constituye un atractivo ejemplo de su lenguaje figurativo, donde la tradición italiana del bodegón se combina con una pincelada de sensibilidad expresionista y una refinada interpretación del color.

Su ejecución al óleo sobre lienzo, la riqueza de sus texturas y su cuidada presentación en marco dorado completan el atractivo de esta pieza, en la que un motivo cotidiano adquiere una notable intensidad pictórica.