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”Paisaje Otoñal Lacustre”, Adolfo Francés Asencio (1912-2003), años 80 del siglo XX

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Description

Óleo sobre lienzo de los años 80 del siglo XX aprox., Adolfo Francés Asencio (Bocairent, Valencia 1912-2003), de dimensiones 72 x 60 cm, 87 x 75 cm (marco).

La obra representa un paisaje fluvial de carácter intimista, construido en torno a un estrecho cauce de agua que penetra sinuosa y progresivamente en la arboleda. El río constituye el verdadero eje vertebrador de la composición: nace amplio y luminoso en el primer término y va estrechándose conforme avanza hacia el fondo, estableciendo una perspectiva natural que conduce la mirada hacia el interior del paisaje y genera una notable sensación de profundidad.

A ambos lados del cauce, las orillas funcionan como líneas convergentes, mientras la sucesión de troncos desnudos crea una poderosa estructura vertical. Francés Asencio contrapone así dos ritmos: el movimiento horizontal y sinuoso del agua frente a la reiteración ascendente de los árboles. Algunos troncos aparecen rectos, otros se inclinan o se curvan y sus ramas se entrecruzan en la parte superior, formando una compleja trama lineal que aporta dinamismo a una escena que, en conjunto, transmite silencio y quietud.
Especial importancia adquiere el gran árbol situado a la izquierda, de tronco oscuro y parcialmente podado, que funciona como elemento de entrada a la composición y establece un primer plano de considerable fuerza visual. Tras él se insinúa un camino o margen elevado, delimitado por una estructura lineal semejante a una barandilla o cerramiento, mientras el fondo queda progresivamente envuelto por una vegetación apenas definida. En el lado derecho, por el contrario, la arboleda se vuelve más cerrada y sombría, formando una masa profunda que contrasta con la claridad del agua.

La obra se inscribe dentro de un realismo paisajista de tradición levantina, en el que la observación directa de la naturaleza convive con una interpretación decididamente pictórica. Aunque el espacio conserva una construcción reconocible y verosímil, Francés Asencio no persigue una descripción minuciosa de cada elemento. Troncos, tierra, vegetación y reflejos son sintetizados mediante pinceladas y superficies de color que adquieren valor por sí mismas. Esta libertad en el tratamiento de la materia y de la luz permite apreciar una sensibilidad próxima al posimpresionismo, especialmente en aquellos pasajes donde el color y la pincelada prevalecen sobre el dibujo descriptivo.

Técnicamente, la pintura presenta una ejecución segura y considerablemente matérica. El óleo se acumula en determinadas zonas mediante empastes visibles, especialmente en las orillas, los accidentes del terreno y algunos troncos, donde la pincelada deja relieves, arrastres y pequeñas crestas de pigmento. En varios puntos, la materia parece aplicada con gran espontaneidad, creando superficies abruptas que reproducen pictóricamente la irregularidad del suelo, las hojas secas y la corteza.

Los árboles reciben un tratamiento diferente. Los troncos principales se construyen mediante pinceladas verticales y alargadas, combinando grises, pardos y tonos casi negros con finas luces cremosas que recorren uno de sus lados. Esta oposición entre luz y sombra les proporciona volumen sin necesidad de un modelado académico. Las ramas más finas, en cambio, se convierten prácticamente en líneas dibujadas con el pincel, extendiéndose y entrecruzándose sobre el fondo grisáceo hasta formar una suerte de entramado gráfico.

Frente a esta densidad matérica, el agua constituye la zona de mayor serenidad pictórica. Su superficie está resuelta mediante pinceladas más amplias, horizontales y fluidas, con blancos grisáceos, grises azulados y reflejos plateados. Sobre ella aparecen las imágenes deformadas de los árboles, transformadas en largas líneas oscuras y ondulantes. Francés Asencio no reproduce estos reflejos con exactitud especular, sino que los fragmenta y distorsiona siguiendo el movimiento del agua, generando uno de los pasajes técnicamente más atractivos de la composición.

El cromatismo está construido sobre una gama deliberadamente contenida y de gran coherencia atmosférica. Predominan los grises, pardos, tierras, ocres, beiges y verdes muy apagados, acompañados por profundos tonos gris verdosos y casi negros en las zonas de sombra. Frente a ellos, el cauce introduce una gama fría de blancos quebrados, grises azulados y reflejos plateados que concentra la luminosidad de la obra.

Dentro de esta paleta sobria aparecen pequeños acentos cromáticos que adquieren precisamente por ello una notable intensidad: verdes más vivos en algunos brotes próximos a la orilla, leves matices rosados y asalmonados en la vegetación del fondo y cálidos toques ocres sobre el terreno. Son intervenciones mínimas, pero suficientes para evitar la monotonía cromática y establecer sutiles vibraciones dentro del predominio de grises y tierras.

La luz es difusa y tamizada, propia de una jornada de estación fría, probablemente otoñal o invernal. No existe una iluminación solar directa ni sombras fuertemente proyectadas; la claridad parece proceder de un cielo cubierto y se distribuye de manera uniforme por toda la escena. Esta condición atmosférica explica la importancia concedida al agua, que actúa como auténtico depósito de luz en el centro de la composición y establece un intenso contraste con las oscuras masas vegetales de sus márgenes.
El resultado es un paisaje en el que la naturaleza aparece despojada de cualquier elemento anecdótico. No hay figuras humanas que interrumpan la contemplación ni elementos narrativos dominantes: el verdadero argumento de la pintura es la relación entre el agua, los árboles, la luz y la materia. La ausencia de follaje permite además que la estructura interna del bosque quede expuesta, convirtiendo ramas y troncos en una arquitectura natural de verticales, diagonales y reflejos.

Adolfo Francés Asencio, nacido en Bocairente (Valencia) en 1912, fue pintor y profesor de dibujo y pintura, desarrollando principalmente una producción vinculada al género paisajístico. Su trayectoria estuvo marcada por una profunda vocación artística y por las dificultades derivadas de la Guerra Civil y la inmediata posguerra. El propio artista dejó constancia de esta experiencia en algunos manuscritos personales. En uno de ellos escribió: «En 1936 me incorporé al ejército, estando alejado de la pintura en contra de mi voluntad durante tres años y cuando volvía al estudio al terminar la guerra me encontré que no había nada, habiéndome desaparecido los caballetes, cajas, colores, pinceles, telas y libros, por haber vivido durante mi ausencia unos evacuados. Para reponerme en la posguerra de los materiales perdidos, ya que eran de primera calidad, he tenido que trabajar mucho y sufrir muchas privaciones.»

Este testimonio constituye un valioso documento personal sobre la perseverancia y la vocación que acompañaron su trayectoria. Tras aquel periodo, Francés Asencio reconstruyó su actividad artística y desarrolló una pintura caracterizada por la observación sensible del entorno, el dominio del oficio y una especial atención a los valores atmosféricos y matéricos del paisaje. Fallecido en 2003, su producción se integra en la continuidad del paisajismo español del siglo XX.

En esta obra, probablemente realizada durante los años ochenta, esa concepción alcanza una expresión especialmente sobria: el artista prescinde de cualquier espectacularidad y encuentra el motivo pictórico en un pequeño curso de agua, unos árboles desnudos y una luz fría y silenciosa. La combinación entre el vigor matérico de las orillas, la construcción lineal de los troncos y la delicadeza de los reflejos convierte un rincón aparentemente sencillo de la naturaleza en un paisaje de notable intensidad atmosférica y contemplativa.

Enmarcada

Yes

Material arte

  • Lienzo

Género artístico

  • Paisaje

País de origen

  • España

Época

  • Finales del siglo XX

Dimensiones

87 x 75 cm

Cantidad de piezas

  • 1

Conservación y restauración

En buen estado

Estado

  • Bueno

Estilo artístico

  • Otro estilo

Firmado

Yes

Tipo de atribución

  • Autor identificado

Documentación asociada a la obra

  • Sin documentación

Técnica pintura

  • Óleo